Huella de carbono

Todas nuestras acciones, por pequeñas que sean, tienen un efecto a mayor escala. Todo lo que hacemos y utilizamos requiere energía para crecer, crearse o transportarse, desde lo que comemos hasta lo que vestimos o el combustible de nuestros vehículos. También genera residuos. Todo ello constituye nuestra huella de carbono y afecta a nuestro clima, provocando el calentamiento global.
Para reducir su huella de carbono y disminuir su impacto en el medio ambiente, Badia di Pomaio emprendió una serie de acciones encaminadas a conservar los recursos y evitar el despilfarro innecesario.

Reciclamos todo lo que se puede reciclar y limitamos el uso de materiales nocivos, como el plástico. La mayoría de las verduras, frutas y hierbas que utiliza el restaurante se cultivan en nuestro propio territorio y compramos el resto en la zona, lo que tiene la doble ventaja de reducir la contaminación del transporte y apoyar a las empresas locales.

Producimos energía renovable mediante un sistema de paneles solares y recibimos agua fresca y limpia de nuestro propio pozo, acciones ambas que nos permiten conservar energía y preservar las reservas de agua subterránea. Nuestros residuos se convierten en alimento para nuestros animales o en abono biológico para nuestro huerto.

Además de reducir la degradación de nuestro medio ambiente y disminuir los niveles de contaminación, estas prácticas también tienen un efecto positivo en nuestra salud. El aire de Badia di Pomaio es limpio y fresco -gracias no sólo a la presencia masiva de árboles, sino también a nuestras propias acciones- y el agua está libre de productos químicos y se filtra de forma natural.