Reciclaje

Uno de los problemas más acuciantes de los países del primer mundo es la enorme cantidad de residuos alimentarios evitables que producimos. Se trata sobre todo de un problema social y económico -ya que desperdiciar alimentos significa malgastar recursos naturales que podrían utilizarse mejor-, pero también tiene implicaciones medioambientales.

La comida no utilizada acaba en el vertedero y produce metano, lo que significa que es una fuente de contaminación.

Para minimizar este problema, Badia di Pomaio utiliza los residuos alimenticios adecuados de su restaurante para alimentar a nuestras gallinas y cabras. Los residuos restantes se convierten en abono biológico y se utilizan para nuestro huerto.

Eliminamos del hotel todos los productos innecesarios y perjudiciales para el medio ambiente. Utilizamos plástico reciclado, pero sólo cuando no es posible sustituirlo por otros materiales, como es el caso de nuestras pajitas reutilizables de bambú.

Un artista local hizo todos nuestros platos a mano, utilizando sólo productos naturales biodegradables y técnicas respetuosas con el medio ambiente, algunas de las cuales se remontan a la época romana o incluso etrusca. Asimismo, compramos todos los vasos y utensilios a productores locales, reduciendo así el impacto de los desplazamientos en coche.